jueves, 24 de junio de 2010

Para el final premeditado

“Escúchame con el corazón”, me dijo ella sonriendo amablemente. Esa facción de tranquilidad no se le quitaba a pesar de su destino ya marcado. “Querida, mi tiempo se está acabando pero puedo dejarte algo bueno, lo que siempre necesité y quizá algún día tú si puedas brindar, sigue esta metodología en alguien como yo”:

Quieres mucho a alguien, pero por azares de la vida, le infundieron una entidad sin posibilidad de cura. ¿Que haces cuando esta persona desea hablarte de lo que le acontece? ¿Permaneces en silencio, preocupada porque podrías decir algo que fuera inapropiado?  De ser así, compartes los mismos sentimientos que muchas otras personas experimentan.

Cuando hablas con alguien que tiene una enfermedad sin cura aparente, es importante escuchar a la persona. Trata de oír y comprender lo que la persona esté diciendo sobre cómo se siente. No subestimes lo que le te dice la persona enferma ni trates de cambiar la manera en que la persona se siente o actúa.

Deja tus sentimientos y miedos a un lado. Hazle saber a la persona que cuenta con tu disposición para que hablen en cualquier momento en que lo desee. Si es que la persona no siente deseos de hablar de ello, hazle saber que eso también está bien.

Desahogando mi situación

Durante el transcurso de la enfermedad, puede que la persona exprese enojo y frustración hacia las personas que la rodean. Aunque esto puede ser muy desagradable para los miembros de la familia y amigos, puedes ayudar a recordar que en ocasiones la gente manifiesta su enojo y frustración contra las personas más cercanas a ellas ante situaciones difíciles.

Esto sucede por que las personas más cercanas conforman una salida en quién desembocar sus sentimientos. Saben que tú seguirás dando su apoyo incluso cuando no se comporten bien. A menudo, la persona está realmente frustrada y enojada sobre la enfermedad y la pérdida que conlleva, pero esto es difícil expresarlo en palabras. Debido a esto, la persona encausa sus sentimientos de enojo en los familiares y amigos, o en quien llegue a encontrarse a su alrededor.

Cambio de Actitud

Algunas personas enfermas se vuelven dependientes durante su enfermedad, otras no. Aunque la enfermedad puede limitar algunas actividades diarias, usualmente es mejor que la persona enferma continúe viviendo como lo hacía antes del diagnóstico tanto como sea posible. Esta contínua responsabilidad como adulto le da una sensación de importancia, seguridad y control, mientras que si sigue dependiendo completamente de los que le rodean, con el tiempo le harán sentir más desesperanzado y como una víctima.

A veces lamentamos mucho la situación de la persona enferma,  puede que intentemos sobreprotegerla, pero a largo plazo esto puede que sea contraproducente. El diagnóstico de una enfermedad sin cura representa con frecuencia un período de ansiedad para las personas. Intenta ponerte en la situación de tu ser querido e imagina cuánto temor sentiría si esto te estuviera sucediendo a ti. Así, podrá pasar por alto discusiones y conflictos menores, y seguir adelante.

Jugando a las culpas

Algunas veces, las personas enfermas creen que la enfermedad es el resultado de algo que ellas hicieron o dejaron de hacer. Como amigo o familiar, tú también puedes sentirte culpable y lo demuestras cambiando tu actitud.

Puede que traten de enmendar lo que ellos consideran que fueron fallas o errores del pasado. Culparnos a nosotros mismos o a los demás puede ser una barrera para una relación sana. Procura no entrar en el juego de “buscar culpables”. Anima a tu ser querido a que no se culpe a sí mismo sobre lo que le está ocurriendo.

De cualquier forma, todo es parte del pasado y salir adelante es la única opción. Si sientes culpabilidad como amigo o ser querido, está bien expresar tu arrepentimiento y disculpas para también seguir adelante. Hay que evitar vivir en el pasado y hay que enfocarse en un futuro positivo con esperanza para ti y tu ser querido.

Viviendo con mi destino

Con frecuencia, estas enfermedades son de larga duración y las personas que las padecen podrían recibir tratamiento durante muchos años. Algunas veces, aquellos amigos que apoyaron al principio se alejan a medida que continúa el curso del tratamiento de meses o años. Aun así, las personas enfermas necesitan el apoyo emocional constante durante el transcurso de su enfermedad.

No olvides que cuando ellos se ven muy abatidos por el rigor del tratamiento, sólo el ánimo y apoyo de las personas cercanas le devolverán el valor e incentivo. Además el apoyo de la familia y amigos ayuda a las personas enfermas a tratar de reanudar sus actividades y regresar a una vida normal en la manera que lo permita la enfermedad. Apoyar en un comienzo y después no hacerlo puede resultar muy doloroso para su ser querido e incluso sentirse peor que si no se hubiera ofrecido apoyo en absoluto.

Enfrentando el final

Algunas personas enfermas con este tipo de patologías ya no responden al tratamiento y tienen que enfrentar el hecho de que probablemente morirán. Esto atemoriza a la persona que está enferma y a los que la rodean. La persona enferma puede sentir dolor, permanecer en cama o tener movilidad limitada o estar confundida. Resulta difícil observar a un la persona que quieres pasar por este proceso de deterioro.

No importa cuán difícil sea el estar cerca de esa persona, es importante estar allí con la persona en ese momento. La persona enferma puede sentirse sola, aunque esté rodeada de personas. Esto se debe a que las personas que le rodean realmente no estén al tanto de lo que está ocurriendo.  Se requiere de valor y energía adicional para vivir esta situación.

A veces, la persona con la enfermedad avanzada se aparta de las personas cuando entra en el proceso de la muerte. Esto usualmente es un proceso natural y una forma de desconectarse de la vida. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es tomar en cuenta esta señal de la persona y simplemente estar allí disponible.

Puede que te pregunten, “¿por qué me pasa esto a mí?" Resulta muy difícil escuchar esta pregunta debido a que no hay respuesta y es desconsolador sentir el sufrimiento que dicha pregunta conlleva.

Esta es una pregunta en la cual la respuesta simple “no lo sé” y sostener la mano y dejar que la persona llore o hable sobre su tristeza y lamentos sea lo mejor que se puede hacer. Dejar que una persona haga esto es una verdadera ayuda por que muchas personas evitan el tema de la muerte y no permitirán a sí mismas sentir el dolor junto con su ser querido.

Algunas personas que saben que van a morir sienten la necesidad de hablar sobre cosas inquietantes que evitaban mencionar. Puede que quieran hablar sobre algunas de las cosas que hicieron en su vida de las que se sientan avergonzadas o arrepentidas. Puede que quieran disculparse sobre dichas cosas y que quieran darle indicaciones sobre qué hacer por ellas en el futuro. Escuchar con respeto y, por supuesto, con indulgencia y afecto es todo lo que se requiere hacer. No existen palabras mágicas para una persona que está muriendo, pero a menudo tu presencia es mágica y ofrecer un corazón abierto no tiene precio.

“Lo más importante, se tú mismo y trata de no preocuparte sobre si estas haciendo las cosas bien. Deja que tus palabras y actos salgan del corazón. Tu compasión y preocupación sincera son las cosas más importantes que le puedes transmitir a tu ser querido en este momento, en aquel instante en que encuentre al fin la paz”, concluyo aquel ángel que estaba partiendo.

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Gracias Priscila, por tu fuerza, tu voluntad, tus ganas de vivir. No pude haber conocido mejor ejemplo que tú, que estabas firme aún cuando decaías peor que yo. Sé que lo esperaste de la manera hidalga que te caracteriza. Conocerte fue el impulso para salir del fondo en que me encontraba. Cuando pensé que mi mundo estaba abajo, recluida en aquel recinto frío de hospital; fuiste tú la que me enseñó lo contrario. Pronto te seguiré los pasos, lo siento cercano, mi destino está escrito igual que el tuyo, tan sólo te pido que me esperes, y así escribir aquel destino que en este mundo nos fue negado.

Descansa en paz, mi querida amiga..
Estarás en mi recuerdo por siempre...

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