miércoles, 23 de junio de 2010

Delirios

Este día grisáceo, se vuelve color naranja
cuando tu recuerdo viene a mi.
Esta oscuridad silenciosa, se vuelve iluminada
cuando susurro tu nombre.
Todo es indoloro y liviano,
cuando sueño contigo.
Todo es tan perfecto
cuando percibo tu cercanía
a pesar de la distancia.

Tienes el poder incesante de manejar
mi cuerpo a tu antojo.
Mi corazón taquicárdico,
los escalofríos absurdos,
mi mente nublada,
y mis risas sin sentido;
reacciones por el hecho de hablarte.

Ese calor en mis mejillas,
producto de tus palabras,
ilusiones y alegrías encontradas
indelebles en lo profundo de mis recuerdos.

Este amor no es lo mejor,
pero es perfecto,
contigo no existen rutinas,
ese pseudo sufrimiento
me hace sentirme real y existente.

Me dicen que soy masoquista,
por seguir con esta utopía,
nadie entiende lo adictivo
que te has vuelto para mí.

Amarte es aquel matiz
que necesitaba con urgencia
para darle color a esta corta vida
si dije que te odie un par de veces
fue el contraste necesario
del paisaje de nuestro amor.

Anhelo poder refugiarme en ti,
cuando los truenos estallan,
dejar mi orgullo de lado
y depender de ti.

Anhelo que nuestros labios se junten,
transmitirte todo este sentimiento contenido
Pero lo que más anhelo es
que llegues a amarme tanto
como yo a ti.

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