lunes, 17 de agosto de 2020

Segunda Oportunidad, segunda esperanza

Ponerse en el peor escenario debe ser lo primero que se viene a la mente cuando recibes una noticia inesperada. En mi caso, la recibí sin esperarlo sin pensarlo me hice la película de mi vida futura en 1 minuto, me llene de miedos y de ansiedad, de inseguridades y de llantos. La vida es tan sorprendente, y por su puesto ahora si creo que Dios está presente en todo en este universo, porque se presenta ante ti por medio de personas, que te hablan a través de ellos dándote lucecitas de esperanza hasta que se presenta la segunda oportunidad para encarrilar tu camino, para perdonar tus pecados más internos y para empezar a sanar el alma rota. Cuando internalizas eso y lo crees firmemente todo cambia, tu visión del mundo cambia y tu mente se vuelve a reiniciar. Adiós rencores y manchas negras, mirar atrás ya no tiene sentido sino mirar delante con los ojos brillantes de saber que estás limpia de mente y de alma, por su puesto aquello se verá reflejado en tu cuerpo poco a poco.

Agradezco por haberme permitido experimentar estas sensaciones y por supuesto agradezco a aquellas personas, algunas que conocía y algunas no, que simplemente se presentaron en este proceso y hablaron de parte de Dios, y sus palabras calaron en mi de manera extraordinaria. Agradezco esta experiencia maravillosa que me ha permitido crecer como persona, y sobretodo gracias por esta segunda oportunidad.