Hoy es un día soleado. Muy bonito, de mucho color. Cuando veo los arboles iluminados, olvido que detesto el sol, que no me gusta el verano y que lo único que disfruto de él, es el helado y la ropa holgada. Tantas cosas que no me gustan, pero ahora enfrento cosas peores que nunca pensé que enfrentaría, algunas por decisiones mías, otras por decisiones ajenas y otras por el azar de la vida. En estos momentos debo admitir que estoy paralizada de miedo. Si, tengo muchísimo miedo. Es el temor de no saber que pasará con mi vida, es el miedo de no encontrar camino que le de sentido a mi existencia. Actualmente estoy y me siento sola, las únicas compañías que tenían se fueron y no pude hacer nada por retenerlas. Me siento estancada en un fango de lodo que cada vez me va hundiendo. Y este día soleado me infiere que debería sonreír, que esto es un aprendizaje, la lección de verdad está doliendo.
Callar a mi mente es sumamente difícil. En mis buenos tiempos, cuando hablaba no paraba hasta defender mis ideales. Ahora no puedo hacer eso con mi voz, que anda muy débil por estos días, mi pensamiento ha reemplazado a mi voz. Sus ideas son bastante trágicas, la facilidad con que espero lo peor es abrumante. ¿Qué debo hacer para tener pensamientos positivos? ¿Aprovechar este día soleado, buscar un buen helado y esperar al mañana? Poco o nada puedo hacer desde donde me encuentro ahora. Definitivamente debo olvidar el confort del antes porque ya dejó de existir. Talvez tengo tanto por hacer que no se por donde empezar. Nadie tiene la respuesta a mis inquietudes, sería demasiado fácil que alguien me brinde las respuestas. Ya no le importo a nadie, deje de ser la prioridad de alguien, ahora solo me tengo a mi, que no es muy alentador. Ni Clara puede ayudarme esta vez. Estoy sola en este mundo que sigue girando a pesar de que me haya detenido. Los días pasan a pesar que no haga ningún avance.
Estoy esperando milagros que no llegaran. El miedo me aturde, no me deja aclarar mis pensamientos. Nunca imaginé que se pudiera sentir tanto miedo en la vida. Miedo a la invalidez, miedo al fracaso, miedo a la lastima, miedo a la inutilidad, tantos miedos que se me vienen a la mente. ¿Miedo a la muerte? No, ese no se me imagina porque la muerte seria la salida más fácil y la mas indolora, donde ya sabes a donde irás y no te preocupas por más. Sería sencillo pero no es mi caso porque mi cuerpo se niega a morir y mi mente también. Queda remar hacia alguna dirección, la cual aun no tengo definida, queda callar a la mente y sus horizontes trágicos, aunque aun no se como hacerlo, ni como empezar, y peor aun como salir de este lugar oscuro hacia el día soleado que hoy se esta mostrando desde el amanecer.